JUGANDO, IMPRIMIBLES

Jugar con minimundos es más importante de lo que parece: te damos las claves para construirlos

océanos-minimundo

Los peques nos dicen muchas cosas a través de su juego. Solo hay que observarles y ofrecerles materiales con los que dejen volar su imaginación. ¿Y sabes cuál es una de nuestras herramientas favoritas para recrearnos en su juego? Los minimundos.

Respondemos a todas las dudas frecuentes sobre los minimundos y te damos ideas para llevarlo a la práctica.

 

¿Qué es un minimundo?

 

Pero empecemos por el principio, explicando qué son:

Los minimundos son la base del juego libre desestructurado.

A través de ellos, las niñas y los niños dan forma a todo lo que les ronda por la cabeza: forman escenarios, recrean situaciones y reviven historias que igual se han quedado atascadas en su cerebro.

Una manera maravillosa de convertir en algo real y tangible todo lo que tienen en la cabeza.

Son la mágica forma que tienen de empezar a comprender el mundo a su manera.

 

 

 

¿Cuándo es bueno momento para empezar?

Es la gran pregunta.

Para que se despierte la chispa por los minimundos, lo ideal es esperar a que nuestros peques estén en la etapa del juego simbólico, sobre los 3 años. Aunque la explosión con este tipo de juego puede venir incluso más adelante, sobre los 4 o 5 años.

Pero la verdad es que los minimundos se suelen ofrecer mucho antes: familias y escuelas utilizan los minimundos como invitaciones al juego a partir del año.

 

 

Siempre tenemos que tener claro que en esa primera etapa seremos las adultas las que prepararemos el material, y que el juego en esos años es, sobre todo, juego heurístico, de descubrimiento.

Porque sí, puedes ofrecerle una bandeja como las de las fotos, preparadas con todo lujo de detalle, a tu peque de menos de 3 años.

Pero es probable que su fase de juego sea otra, más «destructiva» y de exploración, así que en esta fase preferimos ofrecer elementos que no definen el juego y permiten crear sin límites.

Es un mundo de posibilidades infinitas.

 

 

Así se prepara un minumundo

Vayamos con el cómo.

Es importante contar con un espacio de juego ordenado y organizado para prepararlo todo. Nuestra primera recomendación es delimitar el espacio con:

Y en segundo lugar, organizar el material en cajas, cestos o bandejas para que lo tengan a mano.

¿Qué materiales incluye un minimundo?

Tenemos que confesar que somos fans absolutas de la creación de minimundos y que disfrutamos muchísimo montándolos. Así que vamos a contarte lo que nunca falta en nuestras bandejas:

O una combinación de varias de ellas.

Lo bueno de este tipo de provocaciones al juego es que son abiertas a incluir todo tipo de materiales. Y si son naturales, aún mejor.

 

 

  • Elementos de la naturaleza: piñas, palos, piedras, conchas, bellotas, hojas, plumas,… Si tu peque es pequeñito, podéis empezar con una excursión a la naturaleza e ir recogiendo los elementos que le llamen la atención.
  • Miniaturas de Safari. Hay tanta variedad de miniaturas que siempre hay alguna que nos viene bien en nuestros minimundos.
  • Elementos de juego abierto: piezas de Grapat, gemas de colores o alguna pieza de Grimms.

 

Y después ¿qué?

Luego, dependiendo de la edad de tu peque, puedes preparar alguna actividad relacionada con el minimundo con el que habéis jugado.

 

Minimundos - selva

 

Por ejemplo, después de crear el minimundo de la selva, en este imprimible gratuito tienes distintas propuestas de actividad. 

IMPRIMIBLE: Animales de la selva »

Como ves, tienes un montón de tarjetas tres partes (en este post te explicamos cómo y desde cuándo se utilizan), una sopa de letras, una actividad para repartir a los distintos animales por sus hábitats, otra para relacionar animal y pelaje,…

Son muchas actividades y que se pueden adaptar muy fácil a tu familia, tenga la edad que tenga tu peque.

 

Lánzate a crear vuestro primer minimundo

Son varios los«peros» que escuchamos con frecuencia a la hora de que un adulto acompañante no se anime del todo a lanzarse con estas propuestas.

¿La verdad? Es mucho menos lío del que parece y sus beneficios para los peques son enormes. Compensa.

Y una vez te lanzas, te sentirás de lo más creativo.

Por otro lado, este apunte es de vital importancia: no tiene que ser perfecto. 

Los minimundos de las fotos los hemos creado personas adultas. Lo mismo sucede si buscas inspiración en Internet, aparecerán también minimundos bonitos, perfectos y súper Pinterest.

Pero cuando dejamos a las niñas y a los niños crear y jugar, el resultado es diferente: caótico, desordenado y no tan realista.

Y sus minimundos serán igual o más maravillosos que los que se ven por las redes sociales.

Porque el objetivo de esta propuesta de juego no es conseguir el resultado estético perfecto. Es dejar volar la imaginación de los más peques; dejarles expresarse a través del juego.

Lo más maravilloso de los minimundos no es el resultado, sino todo lo que ocurre mientras se crean.

 

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2 comentarios en “Jugar con minimundos es más importante de lo que parece: te damos las claves para construirlos

  1. Sofia Rodrigues dice:

    Adorava ter. Obrigada

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