Blog Educativo
Acompaña el juego de riesgo con consciencia y desde la tranquilidad
Riesgo y peligro no son sinónimos cuando hablamos de juego.
Así que vamos a ver juntas cómo puedes proporcionar un entorno seguro, aunque desafiante para tu peque.
El juego de riesgo es una necesidad genuina durante la infancia
Cuando como madre —o padre— comprendes que detrás de cada juego hay un proceso de aprendizaje y crecimiento en marcha, donde cada peque pone toda su energía, es cuando haces el cambio de chip.
Para poder acompañarle respetando las necesidades genuinas de la infancia.
Seguro que en algún momento clave tu peque ha repetido casi de manera compulsiva:
- Subir a la rama de un árbol y poner en juego sus habilidades.
- Trepar por las ventanas o el mobiliario urbano.
- Saltar desde una altura considerable.
- Correr a toda velocidad o frenar en seco.
La buena noticia es que las acciones de tu hijo son naturales como la vida misma.
Porque sí, los niños necesitan riesgos para crecer y aprender. Incluso para expresar sus emociones utilizan el movimiento:
«Bájate de ahí que es peligroso»
Seguro que lo has oído mil veces en el parque.
Te seremos sinceras, nosotras mismas hemos tenido que trabajarnos para no decirlo de manera automática. También se nos escapaba. Porque también nos lo dijeron a nosotras cuando eramos niñas.
¿Y cuál es la diferencia entre riesgo y peligro en el juego infantil?
Cuando hablamos de riesgo, nos referimos a esos desafíos emocionantes que tu hijo enfrenta mientras juega y que le ayudan a desarrollar sus habilidades.
En cambio, peligro es cualquier acción que pueda causar un daño serio sin ofrecer beneficios.
Así que mientras subir a un árbol bajito es un riesgo divertido, dejar herramientas afiladas al alcance es un peligro que debemos evitar.
Aunque por suerte, a día de hoy, existen alternativas. Porque tenemos cantidad de herramientas seguras adaptadas a su tamaño.
«La sobreprotección puede llevar a un sentido de vulnerabilidad y ansiedad en los niños, limitando su capacidad para enfrentar desafíos».
Ellen Sandseter, experta en teoría del juego de riesgo
Cómo crear al mismo tiempo un entorno de juego seguro y desafiante
Afrontar riesgos es vital para el desarrollo de tu peque. Porque en estos actos aprende también a tomar decisiones importantes.
Además, superar sus miedos y obstáculos les da una confianza tremenda.
De nuevo, Ellen Sandseter señala que «a través del juego riesgo, los niños aprenden a gestionar el miedo y la emoción, lo cual es fundamental para su desarrollo emocional».
3 consejos para alcanzar el equilibrio entre juego de riesgo y entorno seguro
La clave sentimos que está en supervisar sin limitar demasiado.
- Proporciónale espacio para explorar: Si tienes un jardín, deja que trepe, corra y explore. Si vives en un apartamento, crea un espacio de juego seguro pero lleno de oportunidades para el desafío.
- Anima a tu hijo a tomar decisiones: Deja que elija qué desafíos quiere enfrentar y cómo. Esto le enseña a evaluar riesgos y a ser responsable.
- Supervisa sin intervenir demasiado: Observa y asegúrate de que están seguros, pero deja que intente y aprenda de sus propios errores.
Que tus propios miedos no frenen su proceso.
Esperamos que desde la comprensión, conociendo los motivos que respaldan esos retos que afronta y repite una y otra vez, puedas acompañar el juego de tu peque.