CRECIENDO, JUGANDO

Del juego a la mesa: cuando comer deja de ser un conflicto

Hay una frase que escuchamos una y otra vez en familias con niños pequeños:

«Antes comía de todo y ahora no hay manera».

La alimentación infantil suele pasar por muchísimas fases. Y cuando aparecen las resistencias, también llega la preocupación, la culpa y el cansancio.

Porque ninguna familia quiere forzar y menos aún, vivir cada comida como una batalla diaria.

Cuchillo de autonomía seguro a partir de 2 años para cortar frutas como la sandía de la foto

«Con la comida no se juega» ¿O sí?

Vamos a darle la vuelta a esta idea, y a que el juego se convierte en una herramienta real para acompañar desde antes de sentarnos en la mesa.

Sin engañar, ni distrayéndole haciendo el avioncito para que se coma otra cucharada más.

Haciendo de cada comida una experiencia cotidiana disfrutable, aunque ahora a tu peque se le esté haciendo cuesta bola.

Muchas veces, solo es necesario hacer un click, pasando por el  juego simbólico e introduciendo otras dinámicas, para vivirlo desde otro punto.

 

5 frases que te resultan familiares y 5 soluciones a través del juego

«Cada comida es un drama»

imagen del Carrito de la compra de madera y fieltro de Hape

 

Cuando la comida se convierte en un punto de tensión, el primer paso es sacarla del foco.

Si lo piensas un segundo, la decisión de qué comemos en casa empieza mucho antes. Así que vamos a ir un paso atrás, mucho antes de que nos sentemos a la mesa. Por ejemplo, yendo juntos a la frutería o al mercado.

¿Y a través del juego?

Un carrito de mercado le permite a tu peque revisitar la experiencia desde un lugar seguro, sin expectativas ni presión.

A través del juego simbólico decide qué comrpa, elige lo que de verdad le apetece y  repite escenas que conoce.

Así tu peque puede comprar frutas, colocarlas, sacarlas del carro o volverlas a meter. No tiene que comerlas. Solo relacionarse con ellas.

Y esa relación, de forma libre, abre la puerta a la curiosidad de probar de nuevo alimentos.

 

«Me siento fatal insistiendo»

 

imagen del Mercado de madera con accesorios de Jabadabado

Este es otro temazo, porque claro, insistir es un desgaste tremendo para todos. Tanto para el adulto, como para el peque.

¿Y cómo podemos darle la vuelta?

  • Aquí, una cocinita o un mercado permite cambiar el rol. Intercambiar los papeles y que el peque pase de ser receptor pasivo a ser la persona que cuida, prepara y ofrece.

Cuando cocina para otros —aunque sea de mentira—, además de esa carita de ilusión cuando te ofrece su plato estrella, integra rutinas, nombres, colores y usos. Cada alimento deja de ser algo que le imponen a ser algo con lo que está familiarizado.

De esta manera, a partir de una sensación de control, reducimos el rechazo.

  • También los puzzles de encajar y los imanes con imágenes reales pueden ayudarta a familiarizarse con cantidad de alimentos.

«Antes, por lo menos, comía bien la fruta y ahora ni eso»

Set de verduras para cortar Little Dutch

En etapas de retroceso, aparece el miedo: «Si ya no quiere ni la fruta que le gustaba, ¿qué hago ahora?»

Recuerda que muchas veces, antes de animarse a comer un nuevo alimento, tu peque necesita sentirse familiarizado con lo que tiene delante.

«Qué pelea, al final acabamos todos enfadado en la mesa»

Aquí la propuesta es involucrarle de verdad en lo cotidiano, haciéndole partícipe para que la dinámica cambie.

Lo tenemos clarísimo porque lo hemos vivido en casa.

En el momento que se encarga de lavar su propia fruta o se ve  cortándola con el cuchillo seguro como si fuera un juego, su curiosidad por probar se dispara y se dejan atrás cantidad de peleas.

La cocina deja de ser un escenario de conflicto y se transforma en espacio compartido.

«No sé si lo estoy haciendo bien»

 

Página del IMPRIMIBLE comer sano comer bien con una sopa de letras sobre alimentos saludables

Imprimible «Comer sano, comer bien»

Cuantas dudas arrastra la maternidad. Pero, además, en temas de alimentación donde muchas de nosotras hemos sido educadas desde la imposición, se mezclan cantidad de emociones encontradas.

Creemos que este imprimible gratuito es un empujoncito para reflexionar y acompañar a tu peque a acercarse a la comida desde el disfrute, creando una relación positiva con los alimentos que le acompañará toda la vida

Te animamos a descargártelo gratis y darle una vuelta a esta situación que estáis viviendo.

Del juego a la vida real

En definitiva, ojalá que estas ideas te ayuden a liberar un poco de peso y a probar cosas nuevas para dejar a un lado la lucha con la comida para convertirse en aprendizaje compartido.

El juego le prepara a tu peque para la vida y en este caso concreto de la alimentación puede ayudaros a todos a vivirlo desde otro punto.

 

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2 comentarios en “Del juego a la mesa: cuando comer deja de ser un conflicto

  1. Daniela dice:

    En mi familia ya éramos de difícil comer y ahora los nuevos peques de la familia deben llevar esos mismos genes dentro, porque la hora de la comida están haciendo las mismas trastadas que mi madre nos explicaba de nosotros… Comenzar con hacerles partícipe desde que nos ponemos a cocinar hasta que terminamos de comer me parece algo maravilloso y espero que sea de gran ayuda. Lo pondré en marcha porque el jugar a intentar “colarle” la cuchara en la boca mientras le distraigo no siempre funciona.

    1. Alupé dice:

      Daniela, menudo reto. Confiamos en que hacerle partícipe y cocinar juntas os ayude en este proceso. Un abrazo enorme

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