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Prepara la mochila para la escuela infantil: qué llevar y cómo elegirla para su primer día

El primer día de escuela de infantil lleva consigo muchísima carga emocional.

Y nervios, muchos nervios.

Para tu peque supone llegar a un lugar nuevo, descubrir otras rutinas, conocer a sus educadores y empezar a pasar parte del día lejos de casa. Para ti, probablemente, también significa estrenar horarios, organizar mañanas de otra manera y hacerte unas cuantas preguntas.

¿Estará bien? ¿Se adaptará? ¿Le faltará algo?

 

Y, entre todas ellas, aparece una muy práctica: «¿qué llevar en la mochila el primer día»

Prepararla con tiempo ayuda a empezar esta nueva etapa con algo más de calma. No hace falta llevar media casa a cuestas. De hecho, cuanto más pequeño es el niño, más importante resulta que todo sea sencillo, cómodo y fácil de identificar.

Vamos a preparar esa mochila juntas.

Descubre todo lo necesario para ir al cole y empieza a organizar esta nueva etapa sin prisas.

¿Qué llevar en la mochila a la escuela infantil?

Imagen de lado de Mochila grande Fairies de Little Dutch

 

 

Antes de preparar nada, hay una regla que está por encima de todas las demás:

Pregunta a la escuela infantil qué necesita exactamente.

Cada centro funciona de una manera diferente. Algunos proporcionan determinados productos de higiene, otros piden que cada familia lleve los suyos; algunos ofrecen comida y otros necesitan que llevéis desayuno, almuerzo o merienda.

Por eso, cuando pensamos en qué llevar a la clase, esta lista debe servir como orientación y adaptarse siempre a las indicaciones del centro y, por supuesto, a las necesidades de tu peque.

Desde Alupé queremos poner el foco en esos materiales que le ayudarán a regularse en esta etapa sensible, donde la angustia por separación hace mella y todo se vive intensamente. 

 

En general, estos son algunos de los imprescindibles que suelen aparecer en una mochila para la guarde:

  • Una muda completa de ropa, incluyendo ropa interior o pañal, calcetines y prendas adaptadas a la época del año. Y no te olvides de marcarlo todo bien, las educadoras hacen un trabajo increíble, pero es importante facilitarles la tarea
  • Pañales, toallitas o productos de higiene, si la escuela solicita que los lleve cada familia.
  • Una botella de agua fácil de reconocer y manejar, acorde con su edad.
  • Almuerzo o merienda, cuando sea necesario, dentro de una fiambrera adecuada.
  • Babero, pero ya te adelantamos que cualquiera no vale. Enseguida te contamos el motivo.
  • Una bolsa para guardar la ropa sucia o mojada y mantenerla separada del resto.
  • Un objeto de apego, si la escuela permite llevarlo y ayuda al peque durante el periodo de adaptación. Bueno, en realidad le acompañará siempre…

Y cómo te decíamos, cualquier elemento específico solicitado por el centro, desde una pequeña toalla hasta gorro, crema solar o material para alguna actividad concreta.

¿Parece mucho? En realidad, bien organizado ocupa bastante menos de lo que imaginas.

La clave está en llevar lo necesario, sin tanto «por si acaso» y darle a cada cosa su lugar.

¿Y si empezamos por reforzar el apego seguro?

Vamos a empezar por algo que quizás no te esperes, pero que probablemente os pidan: un álbum de fotos de tela. Pero que la experiencia nos ha enseñado que es un elemento de apego increible.

Llénala de fotos vuestras, de los abuelos, de sus recuerdos inmediatos. Así se sentirá más acomoñado en ese momento de separación. Y no solo los primeros días.

Además de transmitirle calma, de enseñárselo a su educadora una y otra vez, es de esos materiales que se quedan en casa.

¿Juguetes? ¿Mantita? ¿Su peluche favorito?

Aquí es importante seguir las indicaciones que te de su educadora. Eso es esencial. Ahora bien, si te dan libertad para llevar un  muñeco de apego es fundamental ser prácticas.

Muchas veces, en casa usan un peluchito o una manta. Seguro que entre tus dudas está si lo necesitará para echar la siesta o preferirá llevarlo y traerlo por el camino, y quizás abrazarlo para coger fuerzas al entrar.

Busca algo sencillo, puede ser un doudou bonito que pueda chupar. Tal vez, un peluche pequeño y suave al que abrazar y que le haga compañia.

Nadie como tú conoce a tu bebé, confia en tu instinto. También en esta nueva etapa. 

Su fiambrera, desayuno y merienda: solo cuando los necesite

Imagen de un plato con 4 cajas de almuerzo Zorro A Little Lovely Company

 

No todas las escuelas infantiles tienen el mismo funcionamiento con las comidas.  Así que, de nuevo, comprueba primero qué os piden.

Si tiene que llevar desayuno, almuerzo o merienda, lo más cómodo suele ser utilizar recipientes sencillos de abrir, resistentes y adecuados para sus pequeñas manos. ¡Y que cierren bien!

Una caja de almuerzo con compartimentos puede resultar especialmente práctica para organizar diferentes alimentos sin tener que llenar la mochila de pequeños recipientes.

Y si necesita transportar comida durante más tiempo, una bolsa de merienda térmica permite llevarla separada del resto de objetos.
Lo importante es que todo el sistema sea sencillo.

Porque preparar la mochila de la escuela cada mañana ya tiene suficiente aventura como para añadir seis tuppers imposibles de encajar entre sí. Ya sabes de lo que hablamos…

Descubre  nuestra selección para comer fuera de casa y encuentra opciones adaptadas a su día a día.

¿Botella o vaso antigoteo?  Pero agua siempre a mano

Si el centro pide que cada niño lleve su propia botella, busca una que tenga un tamaño adecuado para sus manos y un sistema que pueda aprender a utilizar de manera autónoma.

Esto último nos parece especialmente importante.

Puede que al principio necesite ayuda para abrirla o cerrarla, pero tener objetos cotidianos adaptados a su tamaño le permite practicar poco a poco. Puedes echar un vistazo, por ejemplo, a esta botella termo con pajita pensada para llevar fuera de casa.

Además, si la botella y la mochila tienen estampados fácilmente reconocibles, mucho mejor. A estas edades, cuando todavía no saben leer su nombre, reconocer «mi botella» o «mi mochila» visualmente les facilita muchísimo las cosas.

No te olvides el babero 

Varios baberos colgados en un perchero. El primero por la izquierda es elBabero impermeable con mangas Croco verde

 

Este babero con mangas, tipo bata, pero impermeable, te servirá tanto si hacen alguna actividad que implique mancharse, como para los momentos de comidas.

Es superpráctico, de esos que son un acierto total, tanto para la escuela como para casa.  Así que si tienes dudas de cuál elegir, este es sin duda el más acertado.

 

Su primera mochila: cómo elegirla

Ahora que sabemos qué meter dentro, llega otra pregunta importante: ¿cómo debe ser una mochila infantil para el cole?

Probablemente te enamores de varios diseños. Nos pasa. Son una auténtica preciosidad y elegir mochila es toda una odisea.

Pero intenta mirar un poquito más allá del estampado porque, especialmente durante estos primeros años, el tamaño y la comodidad son mucho más importantes que tener una mochila enorme en la que quepa de todo.

La mochila debe estar proporcionada a la espalda de tu peque y permitirle moverse con comodidad. Si ocupa prácticamente todo su cuerpo, probablemente sea demasiado grande.

Un bolsillo exterior resulta muy práctico para aquellas cosas que necesitáis tener más a mano. Y un compartimento o espacio específico para la botella puede ayudar a mantener todo organizado y evitar pequeños accidentes dentro.

¿Otro detalle que puede marcar la diferencia? Un cierre delantero a la altura del pecho. Puede ayudar a que las asas permanezcan correctamente colocadas mientras camina.

Imagen de características de Mochila infantil Tutete colección Circus Show

Puedes ver un ejemplo en esta mochila infantil pensada para acompañar los primeros años de cole.

El error más habitual a la hora de elegir mochila para la escuela

Sin lugar a dudas, el error que más se repite al inicio de curso a la hora de elegir la mochila para la escuela infantil es pensar:

«Compro una grande y así le sirve muchos años».

Tiene lógica desde nuestra mirada adulta, pero piensa en su tamaño ahora.

Una mochila enorme puede ser más incómoda, dificultar sus movimientos y hacer que dependa continuamente de un adulto para llevarla.

Y aquí hay algo que nos gusta especialmente: su mochila también es una nueva oportunidad para desarrollar si autonomía.

Ya sabes, puede aprender dónde está su botella. Abrirla. Guardar una prenda. Sacar la fiambrera. Reconocer sus cosas. Incluso comprobar contigo cada mañana que lleva lo necesario.

Pequeños gestos cotidianos que, repetidos cada día, terminan siendo enormes.

Mochila infantil para 2 años: ¿qué debemos tener en cuenta?

Cuando una familia busca una mochila infantil de 2 años, normalmente necesita algo bastante diferente a la mochila de un niño de Primaria.

A los dos años el cuerpo sigue siendo muy pequeño y todavía puede necesitar ayuda para muchas tareas. Así que menos es más.

Busca una mochila ligera, compacta y con un tamaño proporcionado. Debe permitir llevar los objetos esenciales sin convertirse en una carga.
También conviene pensar en el momento evolutivo en el que se encuentra.

Quizá todavía utiliza pañal. Quizá está justo en pleno proceso de dejarlo. Quizá necesita más cambios de ropa porque está empezando a comer de forma autónoma. O quizá hay un peluche que se ha convertido en su compañero inseparable durante la adaptación.

La mochila tiene que responder a su momento real, no a una lista universal de cosas que supuestamente debería llevar.

Mochila infantil para 3 años: cada vez ganan más autonomía

Cuando hablamos de una  mochila infantil de 3 años, la autonomía empieza a ganar todavía más protagonismo.

Es una edad preciosa, y es natural que tu peque quiera llevar sus cositas, abrir la mochila, sacar su almuerzo y decidir dónde guardar cada objeto.  Y qué maravilla verles hacerlo.

Por eso, además de seguir buscando un tamaño apropiado, podemos fijarnos especialmente en que cierres, cremalleras y compartimentos sean fáciles de  manipular.

No significa que tengan que hacerlo todo solos.  Significa simplemente que pueden participar.

Puedes dejar que sea tu peque quien guarde la botella antes de salir de casa, que coloque la muda dentro o que compruebe si lleva su fiambrera. Son tareas pequeñas para nosotros.  Para ellos son un enorme «yo puedo».

Preparar juntos la mochila para el día siguiente también forma parte de la adaptación

Muchas veces ponemos toda nuestra atención en lo material: ropa, botella, mochila, pañales… Pero empezar una nueva rutina escolar implica también un cambio emocional importante.

Hay un nuevo espacio, otros adultos, nuevos compañeros y nuevas costumbres que todavía no conoce.
Por eso puede ser buena idea preparar la mochila juntos durante los días anteriores.

Enséñale cuál será la suya. Deja que la abra. Que meta alguna cosa. Cuéntale para qué sirve cada elemento.

  • «Esta es tu botella».
  • «Aquí guardaremos tu ropa».
  • «Esta mochila irá contigo al cole».

No hace falta hacer un discurso enorme. Simplemente convertir lo desconocido en algo que poco a poco empieza a resultarle familiar.

Si además queréis anticipar cómo serán las nuevas mañanas, en Alupé tienes estas ideas para retomar las rutinas escolares de forma más amable.

Haz más sencilla la vuelta a las rutinas y acompañad juntos el cambio.

Un truco sencillo: prepara siempre la mochila la noche anterior

Probablemente este sea uno de los consejos menos revolucionarios de este artículo. Y uno de los más útiles.

Deja preparada la mochila la noche anterior.

Porque por la mañana pueden pasar demasiadas cosas: alguien decide que esos pantalones ya no le gustan, aparece un calcetín misteriosamente desaparecido, el desayuno dura veinte minutos más de lo previsto o tu peque descubre justo antes de salir que necesita enseñarte algo importantísimo.

Clásicos del día a día, y tener la mochila está preparada, es ganar en tranquilidad.

Deja lista la muda, revisa la botella, prepara aquello que pueda quedarse preparado desde la noche anterior y utiliza siempre los mismos espacios dentro de la mochila.

Cuando cada cosa tiene su lugar, encontrarla y guardarla resulta más fácil tanto para ti como para tu peque.

El primer día de escuela empieza mucho antes de cruzar la puerta

Imagen de un niño con Mochila infantil Dinosaurios A Little Lovely Company

Preparar la mochila para el cole puede parecer uno más entre los cien preparativos de septiembre. Pero también puede convertirse en una pequeña forma de anticipar esta nueva etapa.

Elegir juntos la mochila, enseñarle dónde irá su botella o dejar que guarde su muda son maneras sencillas de hacerle partícipe de lo que está ocurriendo.

Porque para los adultos puede ser solo una mochila, pero para tu peque, puede convertirse en uno de los primeros objetos que siente
verdaderamente suyo fuera de casa.

Y el primer día, cuando llegue el momento de cruzar esa puerta, recuerda que no todo tiene que salir perfecto. Quizá llore. Quizá tú también te quedes con un pequeño nudo en el estómago. O quizá entre corriendo sin mirar atrás y seas tú quien se quede con cara de «bueno… ¿y mi abrazo?».

Cada niño vive la adaptación de una manera diferente.

Podéis acompañarla también a través de historias. Estos cuentos para la vuelta al cole pueden ayudaros a hablar en casa sobre la separación, las emociones y todo lo nuevo que está por llegar.

¿Repasamos?

Mochila lista.
Botella lista.
Muñeco listo.

Y ahora sí: empieza una aventura nueva

 

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