Blog Educativo
IMPRIMIBLE | Comer sano, comer bien para una vida más saludable
Entre los propósito de principio de año, hay uno que resuena con fuerza en todas las cosas: hacer un cambio positivo en su alimentación. Ya sabes, comer más sano instaurando hábitos saludables.
Una buena relación con la comida
En demasiadas ocasiones, los mensajes que rodean la alimentación están más centrados en restricciones y dietas estrictas que en construir rutinas saludables y sostenibles.
En casa, estas conversaciones influyen mucho en los peques. Escuchan, observan, y, sin darnos cuenta, interiorizan ideas sobre la comida que pueden durar toda la vida.
Por eso, nuestra propuesta para este año es diferente: alejarnos de las prisas y las modas para educar en una relación sana y disfrutona con los alimentos.
Alimentación saludable: un impacto positivo para toda la familia
La idea es sencilla pero poderosa:
Enseñar a tu peque a comer variado y disfrutar de los alimentos desde la infancia.
IMPRIMIBLE Comer bien, comer sano »
No hablamos de imponer, sino de acompañar, descubriendo juntos el placer de comer sano. Queremos ayudaros a crear hábitos duraderos que no solo sean buenos para su salud, sino también para toda la familia.
Por eso hemos creado el Imprimible Comer sano, comer bien, una guía práctica para enseñar a tu peque a comer variado y con alimentos de temporada para ganar una «vida extra» para su salud.
Está diseñada para acompañarte en este camino de forma divertida, invitaros a explorar sabores nuevos y crear hábitos que os acompañen siempre.
6 rutinas para un cambio de hábitos en vuestra alimentación
1. Disfrutar de ir al mercado
El mercado es un lugar mágico para explorar, lleno de colores, olores y sabores. Llevar a tu peque al mercado le enseña de dónde vienen los alimentos y le conecta con las estaciones:
- Identificar productos de temporada.
- Analizar cómo las frutas y verduras reales son imperfectas.
- O comprender desde dónde nos llegar, si son o no de proximidad y el impacto que esto tiene…
Juntos, podéis elegir frutas, verduras o legumbres local y de temporada, y hablar sobre cómo incorporarlas en las comidas de casa.
Si buscais el tiempo para ir juntos cada semana, este será vuestro propio ritual.
2. Crear vuestro propio recetario
Una libreta, un poco de imaginación y ¡manos a la obra!
Crear un recetario familiar es una fórmula maravillosa de incluir a los peques en la cocina. Pueden decorar las páginas, dibujar sus platos favoritos o incluso inventar recetas nuevas. Este pequeño proyecto les animará a probar nuevos alimentos porque ellos mismos los han creado.
3. Comprar legumbres a granel
Las legumbres son pequeñas cápsulas de salud, y comprarlas a granel es una doble lección:
- cuidamos el medio ambiente y
- aprendemos a evitar los alimentos ultraprocesados.
Además, seleccionar, pesar y llenar bolsitas es una actividad para la vida práctica Montessori que a los peques les encanta. Es una experiencia táctil y educativa.
Por cierto, las legumbres son geniales como base sensorial para el juego en mesas de experimentación. ¿Te animas a crear una basada en alimentación saludable?
4. Cuidar de una planta
Los libros de imágenes reales de Nowordbooks son una gran herramienta de aprendizaje
Plantar una semilla, verla crecer y cuidarla es una forma preciosa de conectar con el ciclo natural de los alimentos —y de la vida en general—.
Puedes empezar con una planta sencilla, como albahaca o perejil, y hablar sobre cómo las frutas, verduras y legumbres también tienen su temporada. Este vínculo con la naturaleza le ayudará a valorar más lo que comemos.
Tirando de este hilo, también puedes profundizar sobre el origen o cómo se hacen ciertos alimentos con materiales como los de Nowordbooks.
5. Comer variado: un juego simbólico
Transformad la hora de comer en una oportunidad para jugar. Desde montar un restaurante imaginario hasta clasificar los alimentos por colores, texturas o sabores.
Porque conocer mejor los alimentos le anima a comer variado y a explorar nuevos ingredientes.
6. Involucra a tu peque en la cocina
Un buen cuchillo de seguridad te ahorrará miedos en la cocina, mientras tu peque gana en autonomía y confianza.
Nada les motiva más a los niños que sentirse parte del proceso. Y cocinar no es una excepción.
Preparar meriendas o almuerzos juntosademás de divertido, también le animará a probar lo que ha cocinado.
Además, dentro del imprimible encontrarás un planificador semanal que os ayudará a pensar, organizar y preparar las meriendas en equipo. Un ciclo completo lleno de aprendizaje.
Transforma vuestra relación con la comida
En definitiva, lo que buscamos con estas actividades y juegos es que reforcéis juntos hábitos de alimentación saludables.
Ese es el fin último de «comer sano, comer bien» y por eso está diseñada para acompañarte en este camino de forma práctica, divertida y con base científica.
Si aún no lo has hecho, descárgala ahora y da el primer paso hacia una alimentación más saludable, sostenible y disfrutona para toda la familia.