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Guía de campo para observar, comprender y cuidar la naturaleza
¿Y si aprovechamos la próxima salida al campo para mirar más allá, dejándonos sorprender por lo que nos rodea?
No hace falta saber mucho, ni ir muy lejos. Es más, basta con tener ganas y curiosidad para crear vuestra propia guía práctica de campo.
Una propuesta sencilla y valiosa, perfecta para cultivar el respeto por el medioambiente desde la infancia.
Este ejercicio lo podéis hacer tanto en una excursión al bosque, en la orilla del río como en el parque de siempre.
Solo necesitáis fijar la vista en lo pequeño. ¿No sabes por dónde empezar? Te contamos cómo llenar de vida vuestro propio cuaderno de campo.
Aunque te adelantamos que el punto de partida es bajar el ritmo y conectar con la calma. Lo que nace después, os acompañará para siempre.
Porque la curiosidad también se entrena.
Qué es una guía de campo (y por qué nos encanta)
Una guía de campo nace como herramienta científica. En realiadad, es algo tan básico como una libreta donde los científicos anotan todo lo que perciben a su alrededor en sus salidas a la naturaleza: plantas, huellas, bichos, rocas y materiales… Registrando también sus procesos y cambios.
En esta ocasión, queremos que sea un diario de estos días de verano rodeados de naturaleza. Donde podréis registrar todo aquello que capte vuestra curiosidad.
Una manera de fijaros en cada ser vivo que habita la naturaleza y crear ese hábito de observar con atención.
Es en definitiva una forma de mirar con intención.
3 motivos por los que crear vuestra propia guía de campo este verano:
Esta herramienta sencilla activa muchas cosas a la vez:
- Estimula la concentración, ayudando a desarrollar la atención sostenida. Un antídoto contra las prisas y la desconexión que vivimos actualmente.
Al tiempo que conecta con los ritmos de la naturaleza y eso es un regalo para toda la vida.
2. Enriquece el lenguaje y la expresión escrita, porque se trata de llevar un registro, adaptado a la edad de tu peque. Todo ello, le ayudará además, a generar memoria emocional en familia.
3. Y por supuesto, potencia la sensibilidad artística y científica. Es decir, tanto hacia afuera como hacia dentro.
Y un peque que entrena estas habilidades será un adulto más consciente y respetuoso en el futuro, ¿no crees?
Antes de salir, vamos a crear nuestro cuaderno de campo
Si te decimos la verdad, no hace falta comprar nada. Nuestra propuesta es fácil y bonita: desde decorar un cuaderno que tengáis por casa, forrándolo y pegándole papel de regalo o pegatinas bonitas como las del botanista.
O bien, buscad un cartón, doblad unos folios y crear un cuadernito.
Lo importante es hacerlo vuestro para que el entusiasmo se sienta antes de salir de casa.
El cuaderno cobra vida al salir fuera
Una vez creado, el verdadero juego empieza al salir con los ojos bien abiertos. Como te imaginarás, no hace falta que esté perfecto, ni que se rellene en orden. De hecho, cada paseo es diferente, y cada cuaderno también.
5 ideas geniales para llenar el cuaderno de campo
Seguro que a tu peque le nace de manera natural recolectar tesoros, clasificar hojas o dibujar algunas de las plantas que vea por el paseo. Pero con intención de acompañarte en este recorrido, aquí van propuestas que funcionan, inspiran y conectan con el juego libre:
Paleta de colores del día
- ¿Qué formas tienen las hojas?
- ¿De qué color está el cielo?
- ¿Qué tono tiene la tierra mojada?
- ¿Cambian sus colores a vuestro alrededor? Selecciona algunas hojas y repásalas con diferentes pinturas. En esta ocasión, hemos usado las ceras de colores en forma de triángulo de Primo.
Puedes apoyarte en el imprimible Arte con la Naturaleza para observar los cambios de colores de las hojas o crear algunas actividades más creativas. Todo vale.
Mi tesoro favorito
Dibujad lo más curioso que habéis visto. Puede ser una piedra con forma extraña o una hoja rota. Y si queréis: inventadle un nombre y una historia.
De lo que se trata es de adaptar las propuestas a la edad y los gustos de cada peque.
Mapa de olores, sonidos y emociones
- Olfatead el aire y apuntad a qué huele: «a hierba recién cortada», «a charco», «a pan del horno del barrio».
- Cerrad los ojos y escuchad. Luego anotad vuestra lista de sonidos: «un mirlo», «niños jugando», «el viento chocando contra las hojas».
Ciclos de la vida
Como te decíamos, no se trata solo de registrar los insectos o la vida en los distintos ecosistemas, también comprender que todo está relacionado y que delante de nuestros ojos se producen grandes procesos como los ciclos de la vida.
¿Necesitas una mano para explicarle a tu peque cómo se transforma una semilla en árbol? ¿O cómo eso que ha visto en el río, se convertirá en decenas de ranas?
- En la naturaleza todo tiene su propio ritmo, Descarga ahora el Imprimible los Ciclos de la Vida.
Preguntas sin respuesta
Seguro que durante el día de campo, han surgido preguntas que no tienen respuesta. Anotad todo lo que os dé curiosidad, porque son hilos valiosos para seguir investigando cuando regreséis a casa.
- ¿Qué bicho era ese?
- ¿Qué árbol tiene hojas tan grandes?
- ¿Por qué hay tantas hormigas en fila?
Las cartas Desafíos de la Naturaleza contienen cantidad de curiosidades para resolver todas esas preguntas sin respuesta.
Esta Guía de campo se convertirá en una auténtica herramienta de aprendizaje, mientras os divertís y conectáis con la belleza de lo que os rodea.
¿Por donde vas a empezar? Porque no necesitas irte lejos, en tu barrio también hay un mundo por descubrir este verano.
